jueves, 24 de febrero de 2011

23-F; El día en que todo pudo cambiar.

No podía dejar pasar este día sin hacer aunque sea una mínima mención al día en el que el pequeño pilar sobre el que se sostiene nuestro precario bienestar  estuvo a punto de ser derribado una vez más. Y es que, tal día como hoy hace 30 años, España sufrió un intento de golpe de estado que estuvo a punto de cambiar para siempre la historia.

Corría el 23 de Febrero del año 1981 y España se recuperaba lentamente de una larguísima dictadura militar encabezada por Franco. Hacía sólo 4 años de las primeras elecciones democráticas desde la república y se estaba votando en el congreso de los diputados, en un ambiente un tanto enrarecido tras la dimisión de Adolfo Suárez, la investidura como presidente de Calvo Sotelo.

Fue ese el momento elegido por un grupo de altos mandos militares para tratar de dar un golpe de estado, disconformes desde hacía algunos años con la legalización del PCE y el rumbo del nuevo gobierno, algunos de los cuales incluso habían participado en otro intento golpista en 1978.

Así, encabezados por el Teniente Coronel Antonio Tejero, al mando de unos 200 guardias civiles, asaltó el congreso de los diputados durante la votación, y empuñando sus armas secuestro a los miembros del congreso hasta la mañana del día 24, día en que se dió por fracasado el golpe de estado tras la negativa del Rey Juan Carlos I a apoyarlo y llamar al orden, como jefe mayor del ejercito, en una retransmisión televisiva.
Atrás quedan infinidad de interrogantes: Los verdaderos intereses de Tejero o el supuestamente maquiavélico plan del General Armada, hombre de confianza del Rey que se ofreció a hacer un papel de intermediario ante Tejero, cuando en connivencia con los golpistas pretendía un gobierno presidido por él en el caso de triunfar el golpe.

No obstante, tras los primeros momentos de incertidumbre y la falta de apoyos del restode las fuerzas armadas, el intento de golpe de estado se vino abajo. Finalizó así un episodio que mantuvo en vela a toda la población española, que vió de un día para otro tambalearse todas sus esperanzas de mantener un sistema democrático recuperado tras casi 40 años de dictadura y que dejó para la posteridad imágenes como la de Tejero disparando al aire en el congreso o la negativa de Santiago Carrillo a echarse al suelo pese a ser apuntado con un fusil.

Por suerte, el tiempo ha pasado, nuestra democracia ha madurado y hoy, 30 años después, cuesta echar la vista atrás y ver con los mismos ojos un episodio que ha pasado de ser uno de los momentos de más tensión de nuestra historia a casi una anécdota graciosa en forma de un golpe de estado de una "cutrez" solo percibida con los años, pero debe quedar como el recordartorio de lo frágil que resultan nuestras libertades frente a los que pretenden tomar el poder por la fuerza.

3 comentarios:

Silvia dijo...

Mi testimonio
Sólo tenía 16 años y cuando me enteré pasé mucho mucho miedo, puede que mis compañeros de isntituto no lo entendieran porque los últimos años de la dictadura, de lo poco que pude vivir aquí entre el 73 y el 78, ya no era tan "dura". Peró sí sabía por lo que estaba pasando mi familia en Uruguay aguantando como podían en una dictadura militar, con una represión brutal, así que pensé que podría pasar lo mismo aquí.

Miguel. dijo...

Gracias por la aportacion... Realmente cuesta pensar lo poquito que hace falta que pase para que perdamos todo lo que tenemos...

¡Que no nos vuelva a pasar!

Anónimo dijo...

Hola sigues enviando invitaciones a tuenti te lo agradecería monteslara80@yahoo.es